Pentecostés no es un recuerdo piadoso: es la proclamación solemne de que la Iglesia quedó plenamente constituida por la venida del Espíritu Santo, confirmada en la verdad y sostenida hasta el fin de los tiempos. Y precisamente por eso, cuando la apostasía avanza, cuando la religión del hombre suplanta a la religión de Dios, cuando la Ramera pretende hacerse pasar por santa, el fiel debe discernir, resistir y permanecer en la verdadera Iglesia de Cristo.
En este sermón se abordan con fuerza y claridad temas decisivos: el sentido doctrinal de Pentecostés, la importancia del Filioque, la indefectibilidad de la Iglesia, el misterio de la gran apostasía, la falsa iglesia postconciliar, la religión pervertida que endiosa al hombre y santifica a la Ramera, el pequeño rebaño fiel y la perspectiva apocalíptica de la Parusía.
Un sermón recio, doctrinal y sin concesiones, para quien quiera entender la hora presente a la luz del Espíritu Santo y de la verdad católica.
00:00 Pentecostés: el gran día de la Iglesia
01:24 El Filioque: una sola palabra, una gran herejía
04:22 Por qué el Espíritu Santo vino diez días después
06:02 La Iglesia no puede perecer, aunque venga la apostasía
08:17 La contra-Iglesia y la gran defección
12:16 Pentecostés: la Iglesia quedó plenamente constituida
14:53 La ramera y la falsa concepción de la Iglesia
17:33 Roma apóstata y el panteón de Satanás
20:41 El pequeño rebaño frente a la jerarquía infiel
22:31 La Salette, Vaticano II y los dos papas
25:20 Castellani y la religión pervertida
27:47 La Confirmación: soldados de Cristo
32:50 Modernismo y pelagianismo radical
37:47 Pusillus Grex, Parusía y falsa resistencia
40:19 Fátima mal entendida y profecías tergiversadas
42:42 Perseverar en la verdadera Iglesia hasta el fin